COLECTIVO PUENTE MADERA: “Pepico Vive”.
En la fosa común del patio nº 1 del cementerio de Albacete, situada a espaldas de los grandes mausoleos de la aristocracia local, una pequeña placa recuerda a un niño nacido en 1937 y muerto en 1940. O sea, nacido y muerto en tiempos bestiales. Se llamaba José, pero todos lo conocían como Pepico.

